viernes, 14 de enero de 2011
¿Propaganda negra?
En sólo 19 meses de pésimo gobierno, el candidato de la coalición priísta Tiempos Mejores para Guerrero Manuel Añorve Baños mandó a la quiebra técnica al gobierno municipal de Acapulco. A causa de la mala utilización de los recursos públicos, tuvo que pedir siete préstamos millonarios que juntos suman la pavorosa cantidad de 789 millones de pesos.
El señor A. Baños endeudó a Acapulco por los próximos diez años y aún así, el alcalde que dejó en su lugar, el tal José Luis Ávila ha solicitado otro préstamo por 122 millones de pesos que seguramente usarán para pagar salarios y aguinaldos, debido a que los ingresos propios desaparecieron y las finanzas municipales están en números rojos. A unos meses de pagar la prestación de fin de año a los trabajadores, el alcalde Ávila aún no junta la cantidad requerida y los trabajadores corren el riesgo de no tener para “el pavo”.
Esta es la realidad que Añorve y los priístas pretende ocultar con gritos, mucha publicidad y guerra sucia. El mal gobierno y el atraco al presupuesto público son prácticas que nunca abandonó el candidato de la coalición priísta. En sólo meses, don Manuel, que se auto-apoda chaparrito cabrón, bolseó las arcas municipales de Acapulco y, no contento con ello, también comprometió el futuro de la siguiente generación al pedir prestado sumas millonarias que no han sido comprobadas y que difícilmente podrán pagar.
Los préstamos que Añorve pidió en sus 19 meses de gobierno son los siguientes: préstamo por 100 millones de pesos, (13 de octubre de 2010). Préstamo por 111 millones, (febrero del 2009). Préstamo por 218 millones de pesos para la construcción del puente bicentenario, (29 de septiembre de 2009). Préstamo por 120 millones de pesos para el pago de aguinaldo de los trabajadores, sindicalizados, supernumerarios y de lista de raya, (3 de diciembre del 2009). Préstamo por 140 millones de pesos para pago de aguinaldos, (14 de diciembre de 2009). Préstamo de 100 millones de pesos para el pago de nómina, (13 de octubre de 2010). Total 789 millones, más lo que se acumule.
Para dar una idea a quienes no están bien informados: en nueve años de gobiernos del PRD en Acapulco, los ingresos del predial y el ahorro interno tuvieron tendencias sostenidas. Con Manuel A. Baños, ambos rubros cayeron abruptamente: el predial 33% y más del 50% el ahorro interno, según análisis de la certificadora Fitch Rating. Pero además, en nueve años de gobiernos del PRD, ninguno pidió prestado para pagar salarios y aguinaldos porque simplemente el ingreso propio alcanzaba. Sin embargo, el ex alcalde no pudo ni asegurar el pago de los empleados del ayuntamiento. Pero dice, asegura, proclama que de llegar a ser gobernador hará lo mismo que hizo en Acapulco. Es una historia para tener terror ¿no?
Entre los resultados de la modernización que el gobierno añorvista hizo en Acapulco, se puede citar que por la mala administración de los recursos públicos perdió la certificación crediticia de la Standard & Poor's que se había sostenido desde el gobierno de Zeferino. Perdió el registro de calidad ISO9001 que el gobierno de Alberto López Rosas logró al capacitar al personal y hacer eficiente los trámites y servicios. Otro logro administrativo añorvista fue dejar de usar el sistema de control presupuestal Tonalli, impuesto por Torreblanca y volver al pasado donde se ocultaba el presupuesto público y se desviaba para otros rubros como pasa en Obras Públicas. Como parte de esta modernización de la que habla don Manuel A. Baños. no se compró ni una nueva computadora, ni se cambió el mobiliario de las oficinas para que los trabajadores tuvieran mejores condiciones de trabajo. Por lo contrario, se aumentó el hacinamiento porque con él llegaron unos dos mil nuevos empleados, la mayoría sin nada qué hacer.
Pero en contraste con la quiebra que sufre el ayuntamiento que no tiene ni para pagar a sus proveedores, muchos de los cuales tienen meses de esperar sus pagos y amenazan con demandar, el ex alcalde y candidato priísta Manuel Añorve hace viajes relámpagos por toda la geografía del estado en avionetas y helicópteros rentados. Viaja en grandes caravanas acompañado de trabajadores de las distintas secretarías y direcciones del ayuntamiento que aún siguen cobrando en la nómina municipal, como los secretarios municipales que andan en esa bola. En contraste con la quiebra en la que dejó al ayuntamiento, la campaña de A. Baños es un hervidero de bonanza: millones de pesos se derrochan todos los días en propaganda, en compra de conciencias, en comidas, en regalos, en sobornos; en millones de pesos en pago a la prensa.
Pese a todas las obvias evidencias. Un mentiroso convencido como Añorve y sus secuaces, niegan todo y por lo contrario aseguran que modernizaron a Acapulco. Más que mentiroso el priista es un sinvergüenza que considera pendeja a la gente. Subestima la inteligencia de los ciudadanos y piensa que puede timarlos lanzándole toneladas de mentiras todos los días. Lo cierto es que Acapulco está quebrado, los policías municipales que dejó Añorve están pervertidos y no combaten el crimen, el turismo abandonó al puerto, los agentes de tránsito extorsionan con más ganas e impunidad que antes, los funcionarios pavimentan caminos a sus casas particulares, como antes; la gente del puerto vive en el terror por la inseguridad, y a pesar de todo eso dice que lo mismo quiere para Guerrero.
Con absoluto cinismo anda diciendo que con un puente mal hecho que costó el triple de dinero que uno más grande y mejor construido en el trienio perredista anterior, modernizó Acapulco. Asegura que con pintar de verde las banquetas que eran amarillas por cuestiones de seguridad le cambió la imagen del puerto. Dice y también en esto le sirve de Patiño José Luis Ávila (alias el alcalde) que taparon los hoyos de las calles con alta tecnología. Esta es la mayor patraña que se haya visto. La cosa estuvo así: durante tres días rentaron una máquina asfaltadora dragón (que ya había funcionado en el periodo de Félix Salgado sin tanta bulla), se tomaron la foto haciendo como que tapaban un hoyo, la publicaron cinco días en los periódicos y luego salieron a decir que ya se habían acabado los baches porque usaron alta tecnología. La máquina nunca más se ha vuelto a ver trabajando.
Lo que pasa con Añorve es que en realidad está desesperado. Como no tiene logros qué vender, trata de inventarse cualquier cosa para apantallar. Para hacer pendeja a la gente. Lo mismo se cuelga de obras inexistentes, que se inventa programas que nunca llevó a cabo en Acapulco. Añorve es un delincuentazo que trata de timar a la población a base de mentiras. En un principio trató de vender como logro propio lo de un seguro escolar que no existe, trató de vender obra pública que no hizo, se cuelga de los programas sociales que hicieron los gobiernos perredistas como las becas y la ayuda a adultos mayores .
Añorve está desesperado para decir muchas incongruencias todos los días. Angustiado se agarra de cualquier cosa para intentar flotar. En los últimos días se quiso colgar del proyecto La Parota. Como vio que Ángel Aguirre la rechazó en congruencia con las políticas medioambientales del PRD. El mismo día, para confundir a los incautos y bajar impacto a la nota de Aguirre, Añorve dijo a la prensa una idiotez del tamaño de la luna, afirmó ufano que “las políticas de López Obrador son mis propuestas”. Sólo alguien muy, muy enfermo de la mente o muy sinvergüenza diría tal cosa.
Y ya para rematar. En su oportunismo ocurrentista, el día 6, el coordinador de medios de comunicación de la campaña de Manuel Añorve Baños, Héctor Apreza Patrón, señaló que su candidato también rechaza la construcción de la presa La Parota. Sin embargo, al día siguiente, cuando el mediocre gobernador Zeferino Torreblanca salió a defender el proyecto de esa criminal presa, Añorve salió a decir que él sí está a favor de la presa. Que él sí es congruente.
Los bandazos que da Manuel Añorve Baños muestran a un hombre muy enfermo, muy ansioso y muy preocupado. Un hombre sin principios éticos, ni morales. Un hombre peligroso por su innata capacidad de mentir. Un hombre que no respeta la ley, ni la religión. Jamás en la historia de las campañas electorales se había visto a un candidato con tal capacidad para mentir. Sólo por eso, por mentiroso y mal gobernante la gente que piensa y aún usa parte de su inteligencia debe alejarse de este sujeto.
lunes, 10 de enero de 2011
miércoles, 5 de enero de 2011
Tenemos los candidatos que nos merecemos
Esta es una frase hecha y nadie duda de su veracidad: Las actuales campañas lo hacen patente. Ángel Aguirre y Manuel Añorve hacen gala de promesas muy focalizadas, muy redituables políticamente pero nada relacionadas con una mejora estructural de nuestro paupérrimo Estado. Libros y uniformes escolares gratis, fertilizante gratis, no al pago de la tenencia, medicinas a 10 pesos, "La Cumplidora", etc., no son sino una muestra de que la política se ha convertido en un tianguis: ¿quién da más por mi voto? Soy taxista, quiero que me hagan descuento en el pago de mis refrendos; soy ambulante, quiero que me den "chance" de invadir más calles; soy comerciante, quiero que el Gobierno del Estado me compre a mí y no a los fuereños, y un largo y casuístico etcétera.
Ninguno de los candidatos ha propuesto reformas estructurales en la educación, desarrollo social, política impositiva, desarrollo industrial y agrícola. Se van por lo más fácil: más y mejores policías, dice uno; construir más hospitales, dice el otro, pero como eso es lo que "se ve", lo que gana votos, es lo que tratan de "vender" al electorado. A nadie se le ha ocurrido un proponer el desarrollo integral de Guerrero. Van dos ejemplos:
Querétaro se puso de acuerdo con sus empresarios y las trasnacionales, y desde hace unos años inauguraron una Universidad especializada en la industria aeronáutica, con el compromiso de esos empresarios de invertir en negocios relacionados. Resultado: Hoy Querétaro es pionero en esa industria a nivel nacional y se han asentado fabricantes de turbinas y aeronaves y tecnología aeroespacial. Otro: En Jalisco, se crearon estudios de cine de alta calidad y mejores condiciones de negocios. Allí se filman películas, comerciales, documentales, rentan los espacios y el equipo, y así los productores ahorran y dejan derramas económicas importantes, pues los productores se quejan de que los Estudios Churubusco, por ejemplo, son más caros y la Ciudad de México en general también lo es.
Aquí en Chilpancingo, ciudad histórica y fundamental para la constitución de nuestro país, que padece problemas viales de gran ciudad, pero con calles angostas y banquetas ridículamente estrechas, vive el caos a diario. A eso del medio día a dos de la tarde, conducir por el centro de la ciudad es un reto a la paciencia y resistencia de los conductores. Tiene dos avenidas principales: la Avenida Juárez y la Juan Álvarez (que cambian de nombre conforme se extienden hacia los extremos de la ciudad), pero que con las combis de pasajeros, los taxis y los autos particulares, son intransitables pues la mayoría de las calles confluyen en esas avenidas. No obstante eso, no existe un plan integral para resolver estos problemas, pero tampoco es óbice para que el Presidente Municipal invierta equis miles o millones de pesos para pavimentar una calle en una colonia apartada pero bastión del candidato Aguirre, opositor a su partido: una calle cerrada de no más de cincuenta metros fue más importante que los problemas viales de la ciudad.
Este no es sino un minúsculo ejemplo de lo que se vive en México. Por ello, en lugar de votar, parece más viable acudir a los Reyes Magos. Voy a hacer mi petición: quiero un gobierno eficiente, con servidores públicos capacitados, honrados; un gobernador que sea un líder con un programa de estadista, que no vea la siguiente elección, sino los próximos veinte años; una Contraloría que de verdad ponga un freno a los funcionarios ignorantes de la Ley y que se deshaga de los que sienten amparados por el amigo, el compadre, el hermano; un Secretario de Educación que se sacuda la influencia de Elba Esther Gordillo y no tenga miedo de actuar contra los maestros aviadores, oficialistas o no, y que promueva una educación moderna, de avanzada y que no se limite a andar por el camino trazado; un Secretario de Desarrollo Económico con inventiva, con capacidad de negociación con la infinidad de intereses que coinciden en defenderse sin ver el daño que hacen a la entidad en su necedad por no ceder un poco, en fin, un gobierno de primer mundo que se olvide de las promesas de candidatos de tercer mundo.
Se renta casa en Acapulco.
Informes:
74.41.75.14.27, 4.84.89.16
zondaconsultores@gmail.com
domingo, 22 de agosto de 2010
Bicentenario
Siempre me ha gustado la historia. De niño me hice especialista en la vida de los héroes de la Independencia y aunque con los años y las lecturas de otros puntos de vista he matizado mi perspectiva de la historia y sus personajes, aún me conmuevo cuando veo o leo algo acerca de la vida de Hidalgo, Juárez, Zapata, etcétera, o bien cuando visito un museo, la casa de algún prócer o hasta en la ceremonia anual de la defensa del Castillo de Chapultepec.
Por ello estoy en total y absoluto desacuerdo con el festejo del gobierno federal para el Bicentenario y Centenario de la Independencia y la Revolución. Me parece terrible que un evento tan trascendental para nuestro país se reduzca a eventos por televisión, desfiles, novelas de Televisa, y, el colmo, una canción de Aleks Syntek.
Veamos. Aleks Syntek es un músico talentoso; canciones de su autoría son reproducidas miles de veces en todo el país diariamente, pero ¿una canción oficial del Bicentenario? Ofende mi sentido patriótico saber que la Secretaría de Educación se quemó las pestañas desde hace 5 años para planear festejos a la altura del evento y que hayan concluido, en este caso, en un dueto entre Jaime López y Syntek. En 1910 Porfirio Díaz inauguró el llamado Ángel de la Independencia para celebrar el centenario de la lucha iniciada por Hidalgo y Allende, y cien años después el monumento persiste y es referente de nuestro país en el mundo. ¿Dentro de cien años pasará lo mismo con esta canción? Y seguimos con las preguntas ¿Por qué no se hizo una ópera, una superproducción fílmica, un mural, una sinfonía, todo esto financiado por el Estado, desde luego? A nivel nacional hubo un concurso de jóvenes prospectos cantantes de ópera, transmitido por Canal 22, algo así pero La Academia pero con gente seria, que fue creo yo, un evento diferente y exitoso. También se filmaron varias películas relacionadas con estos eventos históricos: Chicogrande, El Atentado, entre otras, pero son esfuerzos aislados, no producto de una planeación y/o coordinación con el Estado.
En Guerrero la cosa es aún más triste. Que yo sepa, no se construyó por parte del Gobierno del Estado algún monumento o conjunto escultórico en celebración de las efemérides, ni siquiera en Tixtla, cuna de Vicente Guerrero Saldaña. En Iguala de la Independencia, que se llama así porque aquí se confeccionó la primera bandera nacional con los tres colores que aún persiste, se hizo un monumento de pésimo mal gusto y demasiado simple para la magnitud del acontecimiento que representa algo que no recuerdo, pero nada más. En Chilpancingo, en donde se constituyó el Primer Congreso de Anáhuac, y el Cura Morelos leyó los Sentimientos de la Nación, no se realizó ningún evento que recordara la importancia de esta entidad en la gesta independentista. ¿El Estado financió alguna obra? ¿Promovió algún concurso o para que los creadores dieran a luz alguna pieza musical, una obra de teatro, una escultura, aunque sea un desfile? No.
Y no me vengan a decir que hubo mesas redondas, paneles de discusión entre historiadores y especialistas, porque si bien enriquecen la discusión histórica acerca de los hechos y personajes que formaron este país, el grueso de la población no asiste porque no les interesa. O ¿Alguien sabe quién fue Pedro Ascencio? ¿Antonia Nava?
Mientras tanto, en Tixtla de Guerrero, cada tres años, los candidatos ofrecen resolver el problema del drenaje, en medio de las aguas negras que corren en medio de las calles, como hace doscientos años.
jueves, 12 de agosto de 2010
¿Qué tareas debe enfrentar el próximo Gobernador de Guerrero?
Leí en Expansión dos análisis. El primero se refería a Enron, esa empresa de energía que primero fue considerada líder en su ramo a nivel mundial y un ejemplo de rentabilidad, y después como ejemplo de fraude corporativo, pues se descubrió que toda la información financiera que proporcionaba a sus accionistas y a la Bolsa de Valores, era previamente maquillada. Este análisis hace un comparativo muy atinado con PEMEX, empresa también del ramo energético y que tampoco se distingue por la transparencia, pero sobre todo, que tiene un valor fundamental en las finanzas públicas del país: aproximadamente 30 centavos de cada peso del presupuesto federal provienen de PEMEX. El artículo pone el dedo en la llaga cuando analiza la tendencia a la baja de la producción petrolífera de esta empresa y la opacidad con que se maneja, pues nadie sabe a ciencia cierta cuál es su situación real y que tan ciertos son las proyecciones que se dan a conocer, pues es claro que a nadie le gusta ser el portador de malas noticias.
El segundo artículo tiene que ver también con la transparencia que todos dicen manejar, pero que pocos enfrentan con valentía, pues basta echar un ojo a los sitios web de los gobiernos de los estados para constatar que, efectivamente, cada quien interpreta las obligaciones de transparencia a su muy particular modo de entender: Por ejemplo, en el portal del Gobierno del Estado de Guerrero, aparece un tabulador con los sueldos que devengan los funcionarios públicos, pero no dice con exactitud, con nombre y apellido, cuánto gana el Secretario de Gobierno, sino que se maneja un rango que oscila entre $65,943 y $125,258, para los Secretarios. Y así con todos los funcionarios. ¿Quiere saber cuánto gana un Director General? Entre $32,382 y $43,246. Mientras en otros estados, las páginas de internet dicen: fulano de tal, Director de equis, gana tal cantidad.
Pero lo más sorprendente del análisis de marras es que las inconsistencias entre la información que proporcionan los Estados llegan a ser tan ridículamente opuestas que no es raro que uno como lector levante una ceja. Basten dos ejemplos: El presupuesto de Jalisco consta de cuatro tomos bien detallados y la información del de Baja California Sur se "comprime" en seis…renglones. Y el segundo, mientras Michoacán dice que con 47% de su presupuesto cubre los gastos de su burocracia, Hidalgo dice que solo destina el ¡4%!
Pues en Guerrero nos falta un largo trecho para recorrer en materia de transparencia, pero principalmente en la modernización de la administración pública. Hay un principio en administración: lo que no puedes medir, no lo puedes mejorar. Los indicadores de desempeño, las encuestas de opinión, la innovación y la mejora continua deben ser el pan de cada día de una administración pública transparente. Pero desgraciadamente en Guerrero la dependencia que se debe encargar de estos asuntos, la Contraloría General del Estado, se utiliza más bien como agencia de castigos y su principalísima tarea de coordinar los esfuerzos de modernización, innovación y mejora continua pasan a segundo plano.
Instituciones y dependencias del Estado iniciaron procesos de modernización que pueden servir de ejemplo de qué hacer y cómo no hacer las cosas. El Registro Civil ahora es más eficiente, el Registro Público dio pasos importantes en ese camino, Catastro igual, pero, aquí va el gran pero, son esfuerzos desvinculados de la Administración como ente; son en todo caso mérito y virtud de sus directivos, pero los errores, que los hay, también son atribuibles a ellos, porque la coordinación que debía existir entre ellos nunca apareció. Cuando nos damos cuenta, lo que estamos haciendo en esta oficina que nos está costando mucho trabajo, en otra lo hicieron en la mitad del tiempo, con buenos resultados y la curva de aprendizaje no la aprovechamos. En el Registro Público padecimos de esa falta de coordinación. Hicimos un nuevo Reglamento que cumplía con los estándares de modernización señalados por el Gobierno Federal, y cuando ya estábamos muy contentos por el logro nos dimos cuenta que antes de publicarlo, la Contraloría debía aprobar el nuevo organigrama (que ellos se empeñaron en llamar "organograma") y el Reglamento, pero eso lo supimos de casualidad pues por nuestra inexperiencia y voluntariedad, no preguntamos si debíamos coordinarnos con alguien y mucho menos la Contraloría nos hizo saber su existencia y participación en el asunto.
Todo esto, desde mi punto de vista, constituye una tarea a enfrentar por el nuevo gobierno, que debe constituir un gobierno de profesionales, no de improvisados.
