Desde los primeros minutos, pienso, comenzaron a correr rumores acerca de el o los autores intelectuales del homicidio de Armando Chavarría. Obvio decir que muchos de esos dedos flamígeros que se extendieron van dirigidos a Casa Guerrero (incluso así lo dice Proceso), aunque es menester aclarar que en México tenemos la "cultura" de pensar en complots para todo, así que la responsabilidad que le atribuyen al Gobernador Zeferino Torreblanca es más que todo fruto de la indignación y no porque haya elementos que así lo indiquen.
Lo malo de esto es que quiérase o no la investigación, por muy certera y honesta que sea, quien la realice, estará marcada por la sospecha, porque el problema de fondo va más allá de averiguar quién y por qué eliminaron al Diputado Chavarría, sino que se trata de la sempiterna desconfianza hacia las autoridades, del partido que sean.
Esa desconfianza se la han ganado a pulso, hay que decirlo, pues la historia está repleta de ejemplos de cómo la gente en el poder tergiversa todo con tal de salirse con la suya, pues es más valioso conservar el poder que ejercerlo responsablemente y por ello nadie cree en las elecciones, en que no va a subir la gasolina, en que estamos saliendo de la crisis, etc.
Ante esto lo trascendente es cómo ganarse la confianza de la sociedad y quién y cómo lo hará.
Mostrando entradas con la etiqueta Proceso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Proceso. Mostrar todas las entradas
miércoles, 26 de agosto de 2009
Mañana, ocho días
Etiquetas:
Armando Chavarría,
diputado,
homicidio,
Proceso,
zeferino torreblanca
viernes, 24 de julio de 2009
Se fue Germancito el pendenciero y Gomez Mont lo sucede
Desde que tengo como diez años (¡uuuhhh!), leo Proceso. Por ello conocí a Germán Martínez primero como articulista y después como "operador político" de Calderón. Siempre pensé que Martínez era un tipo muy preparado, muy inteligente, pero luego, al conocer sus extravagantes declaraciones, primero, y sus exhabruptos de pandillero, después, me decepcionó sobremanera. Me parecía increíble que aquél articulista culto que yo recordaba tomara actitudes tan poco razonables y prácticamente pueriles. Y como durante la campaña arreció sus ataques alocados, irrespetuosos y muy en la línea de golpeador personal del Presidente de la República, recibió su merecido en las elecciones federales. La soberbia y sus majaderías fueron los únicos que lo acompañaron esa noche fatídica para el PAN.
Pero ahora parece que dejó a un heredero, como el nuevo capo de la pandilla del barrio azul. Fernando Gómez Mont, un destacado abogado (fue mi maestro en el posgrado, en tiempos de Salinas), se le ocurre retar "a la salida" a los capos de La Familia. ¡Mira nada más! ¿Acaso piensa que no le irán a tomar la palabra? Los narcos tienen una probada capacidad operativa y de fuego, y con ese reto lo único que logra es poner a los altos mandos de la seguridad pública del país, en la mira, pero también pone en la mira al mismo Felipe Calderón. ¿Alguno de ustedes se imagina los alcances de un atentado al Presidente, exitoso o no? Yo no quiero ni pensarlo.
Pero ahora parece que dejó a un heredero, como el nuevo capo de la pandilla del barrio azul. Fernando Gómez Mont, un destacado abogado (fue mi maestro en el posgrado, en tiempos de Salinas), se le ocurre retar "a la salida" a los capos de La Familia. ¡Mira nada más! ¿Acaso piensa que no le irán a tomar la palabra? Los narcos tienen una probada capacidad operativa y de fuego, y con ese reto lo único que logra es poner a los altos mandos de la seguridad pública del país, en la mira, pero también pone en la mira al mismo Felipe Calderón. ¿Alguno de ustedes se imagina los alcances de un atentado al Presidente, exitoso o no? Yo no quiero ni pensarlo.
Etiquetas:
Felipe Calderón,
Fernando Gómez Mont,
Germán Martínez,
La Familia,
narcos,
PAN,
presidente,
Proceso
Suscribirse a:
Entradas (Atom)